lunes, 16 de julio de 2012

Capítulo Dieciséis—Sin tu amor


—Ya te dije que te odio—Zaid arranco a correr escaleras arriba a penas entramos a la casa, burbujas observo la escena y corrió pesadamente detrás de él, después se escucho un portazo y solo calma.
No sabía que había platicando con Georg pero por lo que veo no dio ningún resultado, el seguía manteniéndose firme en sus sentimientos hacia mí, camine hasta llegar a mi habitación, me senté en la cama, y me dedique a meditar, Zaid estaba muy mal. Yo estaba mal y nuevamente me hice la misma jodida pregunta que no me había dejado durante estos años.
“¿Dónde está mi Arumi?”

No tenía ganas de hacer nada, solo estar ahí encerrado sin ver a mi bebé. Me deje caer en la cama hundí mi cabeza en las almohadas y continúe pensando. Hasta que una correntada de aire entro por la ventana abierta y aquello hizo que un portarretratos el que se encontraba en el buro de la foto de Zaid cuando tenía un años se cayera, el vidrio se rompió, me incorpore para verlo y entonces descubrí algo, era algo que había estado.
Me levante y me agache para poder levantarlo, entre los pedazos de vidrio roto lo encontré, era un papel, estaba algo opaco el color blanco había pasado a un tono amarillento, la humedad lo había impregnado de su olor. Lo tome entre mis manos y lo desdoble.

Para Tom.
Probablemente cuando leas esto, me odies con tu corazón. Pero la verdad es que ahora ya casi no me importa, ¿Por qué? Si piensas que la respuesta es porque ya no te amo, debo decir que te equivocas, te amo con mi vida. Después de mi bebé, eres lo segundo que más amo.
En estos últimos días eh vivido atormentada, por el peso de nuestro matrimonio, con esto no te quiero decir que me arrepiento de haberte conocido y menos de habernos casado, ni diré que nada de esto valió la pena, porque es una gran mentira.
Tom no sé cómo explicarte, no lo supe y no lo sabré; eres una persona de carácter especial, pero tú siempre supiste darte cuenta de cuando te quería, cuando quería que me hicieras el amor, y de cuando estaba feliz. Para ti esas emociones eran fáciles de encontrar, pero ahora, ahora ya no se qué hacer. No fuiste capaz de notar que estabas destruyendo lo bonito de hacernos llamar “Marido y mujer”
Me duele mucho saber que no confías en mí, y sé que me duele aun más el hecho de tener que irme para pensar y poder resolver de una vez por todos nuestros problemas maritales.
Espero que seas prudente y cuides a Zaid, enséñale a ser un buen niño.
Te ama tu Arumi.

Y para entonces me encontraba llorando, mis manos se fueron instintivamente a mis ojos y me las seque tallando mi mano contra mi ojos, en la carta también venia engrapada una foto, la que nos tomaron poco después de que regrese a casa, Zaid tenía solo dos días de haber nacido, Arumi se veía hermosa y yo estaba a su lado abrazándolos.
Camine hasta la puerta de la habitación de mi hijo, estaba entre abierta, y el estaba sentado dándome la espalda, hacia algo en un papel blanco. Entre sin hacer ruido y él me miro sorprendido, escondió la hoja.
— ¿Qué no te enseñaron a tocar?—dijo molesto.
—Esta es mi casa, pequeño grosero mal educado.
—El mal educado eres tú Tom, porque no tocas antes de entrar a una habitación.

Me senté a su lado.
En el piso habían lápices y colores hojas y mas hojas. El había heredado la pintura de su madre, aunque igual tenía el talento musical.
— ¿Lo puedo ver?—El me miro desconfiado pero después de algunos minutos me dio la hoja, era un dibujo a lápiz, tenía el talento pero no fue eso lo que me impreciono, lo que me impresiono fue verla sobre el papel dibujada, así tan perfecta como era ella.
La única pregunta ¿Zaid conocía a su madre?
— ¿Sabes quién es ella?—Negó con la cabeza y suspire.
“Es Arumi tu madre.” Pensé y continúe mirándola.
— ¿La has visto?
—En mis sueños y en el parque.
— ¿En el parque?
—Si hace como dos meces la abuela me llevo al parque y esa mujer me regalo un helado después de que por accidente me tirara el mío. Además platico conmigo.
Me quede callado inmóvil, Zaid estaba viendo a su madre.
No podía explicarme como, mi suegro, el padre de Arumi había encontrado a los mejores detectives según él, y ninguno había dado con ella, parecía como si la tierra se la hubiera tragado. Y ahora mi hijo decía que la veía en el parque.
—Pero no me explico porque ella aparece en mis sueños, desde que tengo uso de razón esa mujer siempre ha estado en mis sueños, desde que aprendí a usar un lápiz la he dibujado.
— ¿Qué?—Había descuidado tanto a mi hijo.
Zaid camino y con ayuda de unos libros hizo una escalera, tomo la perilla de su armario y cuando lo abrió, me quede callado, habían muchas imágenes de ella, dibujos en colores blanco y negro, de su rostro de sus manos de sus labios era ella.
— ¿Quién es ella? Es una mujer hermosa.

Me acerque con ganas de llorar pero no lo hice simplemente cargue a Zaid entre mis brazos y lo lleve a mi habitación.

— ¿Me darás una segunda oportunidad?
— ¿La cumplirás al pie de la letra?—Asentí y el igual.
—Eres un niño especial y yo soy un tonto por no haberte prestado atención.
—Si Tom, eres un tonto.
— ¿Quiere dejar de decirme Tom? dime papá.
—Pensé que aun eras muy joven para llevar el titulo de papá.
—tengo 32 así que si soy muy joven. Pero tú eres mi hijo. —Zaid se comió una fritura cubierta de queso y sonrió.
—Está bien papá. Pero ahora para quedar con lo del trato y la nueva oportunidad, quiero que me digas—Se quedo callado— ¿Quién es mi madre?

Y ahora otra vez me quede callado, nunca había pensando en la forma de hablar de Arumi con Zaid.
—Tu mamá bueno tu mamá es una mujer.
— ¿Enserio? Fíjate que yo pensé que era un hombre. —Dijo sarcásticamente y se echo a reír.
—bueno hijo. Tu madre, se llamaba Arumi, Arumi y era una persona especial, hermosa.
—Ósea que ya murió.
—no, ella se fue hace mucho tiempo.
— ¿No, nos quería?
—No claro que no, pero…Mira creo que no te vas a aburrir, teniendo a Tom Kaulitz como padre.
—Pero ¿Y mi mamá?
—Hijo aun eres pequeño para entender lo que pasa, te prometo que te voy a contar de ella, pero ahora no, es muy difícil que lo entiendas.








La verdad es que no había podido actualizar, y es que me he sentido mal emocionalmente, para empezar el sábado falleció un compañero de mi salón y ayer lo fuimos a velar, segundo mi primo Zaid  durante una competencia de equitación incluso esta en internet se accidento y ahora yo cuido a su hija estela. La verdad es que me siento mal.
Pero espero que este capítulo recompense la espera, y sepan que Zaid narrara un capitulo y les va a gustar ver como ahuyenta a una chica que Tom lleva a su casa. Creo que ya les dije mucho ya lo verán: D 
Att:
Kriza (Zony o daniela, o como me conoscan) 

One~Shot: Cómo solíamos hacerlo.


Resumen:

¿Acaso ve tus películas favoritas?
¿Acaso te abraza cuando lloras?
¿Te  permite decirle a todas sus partes favoritas, Cuando he visto un millón de veces?
¿Le cantan a toda su música, Mientras que bailar al ritmo de Purple Rain?
¿Él hace todas estas cosas?
¿Cómo solía hacerlo yo?


Clasificada: MA (18+)
Categoria: Hetero 
Personajes: OriginalTom
Advertencias: Lemon
Género: DramaRomántico
Pareja Principal: Tom - Original


Notas:
 Bueno la historia y trama es total mente mía los personajes son de Zony Stern. Verán ella escribe una historia llamada Ellas Vs Ellos, y me ha mostrado algunos capítulos de la segunda temporada es por eso que me anime a hacer este one~shot de los personajes principales. Bueno si les gustaría leer la primera y segunda temporada, aquí les dejo el link para que lean algunos capítulos de la primera temporada. Ellas Vs Ellos 

[~]

Por: Tom


“odias a Dani Müller, odias a Dani Müller”
Vamos Deja de pensar en la tonta de Dani, eso era lo que quería pero ahora la niña esta se me ha aparecido hasta en la sopa. Y desde que llego a California mi cabeza no ha dejado de pensar en ella, en lo hermosa que es, en lo fastidiosa y pequeña que es. Ah claro y en que me abandono, en su boda y más.

“Malditas seas Daniela Müller”. Grite en mis adentros.
Y de no haber estado ahí Israel Müller lo hubiera gritado más alto.
No entendía cómo es que Israel podían vivir con Daniela, si bueno uno de los motivos era porque esa pequeña de 1.60 era su hermana, pero era una traidora una abandona dora de novios una rompe ilusiones. ¿Pero qué demonios dices? Tu eres Tom kaulitz y no necesitas de esa niña para ser feliz.
— ¿Qué tienes Tom?
—Nada solo estoy pensando—Israel abrió la botella de agua y después de darle un sorbo me dio una palmada en la espalada.
— ¿Tú piensas?
—Que graciosos eres Israel—Dije riendo sarcásticamente. — ¿Dónde se supone que dejaste a ese monstruito llamado Daniela.
—Bueno esta con su novio Logan, pero creo que no tardará en llegar, ya sabes tiene que hablar con  David.
— ¿Entonces anda con Logan?
—Sí.
—Pensé que el novio era Iker, no el hermanito.
—Lo era pero no sé qué paso, ya vez que incluso le regalo ese departamento en Manhattan
—Valla entonces el desafortunado novio es el, pobre a parir de Noviembre será el esposo, no sabe con quién se está metiendo.
—Si mi hermanita puede llegar a ser muy insoportable, pero la amo después de todo es mi única hermanita. —Le sonreí y el a mí. Platicábamos cuando se escuchó que la puerta se abrió y entonces hizo acto de presencia Daniela Müller mi dolor de cabeza.
—Hola, perdón por llegar tarde—Logan estaba de pie detrás de ella y tenía muchas bolsas en las manos. Miro todo el lugar y me vio a mi hizo una mueca pero no me tomo mucha importancia. Logan igual me miro y al igual que ella hizo una mueca de desdén.
—Te veo en el departamento, pero no tardes hoy me voy a Italia.

El novio se fue con todas las bolsas de su querida prometida.
Ahora se paseaban en todo el mundo demostrándose su amor, lo cual me dolía pero me lo guardaba.
Logan y Daniela

Logan Denison, empresario y millonario, salía en portadas de revista con temática en economía y ese tipo de cosas, el padre de Daniela tenía un negocio con la familia y tal parecía que la clave para cerrar el negocio era Daniela. Daniela le dio un beso y él se fue, camino hasta llegar con mi manager y estuvieron platicando.
No le preste atención y mejo me dedique a platicar con mi amigo y hermano de ella.
Pero no podía evitar mirarla de vez en cuando, era preciosa, vestía: un short color café y una blusa blanca, zapatos de tacón color café igual y su bolsa de mano parecía estar más grande que ella. Bill se unió a su plática junto con Georg y Gustav.
—Israel—Ambos miramos a ver subiendo la mirada por el glorioso cuerpo de Daniela, —Oye ya papá necesita verte con urgencia, sabes que es lo que sigue pensando de tu amistad con—Se quedó callada y la mire—Este cosa.
— ¿Algún problema? Müller—Me levante muy desafiante y ella alzo su rostro para mirarme, era un pequeña sin duda alguna.
—No ninguno Kaulitz—Desvió la mirada hacia su hermano—Me voy. —Se agacho y le dio un beso en la mejilla. Después se paró y me miro. —Adiós Tom.
—Adiós. —“La odio” si no hay duda de eso odio a Daniela Müller.

Le dije a Bill que no me iría con él, quería distraerme pero cuando me di cuenta era muy tarde, había estado paseando sin rumbo fijo hasta que me encontré a mí mismo sentado en una banca de un parque que estaba a unas cuadras del departamento de Dani y el odioso de su novio Logan.
Mire por última vez el espectacular que adornaba la calle,
“Like we used to” By: Daniela Müller.
Curiosamente el nombre de ese perfume igual era el nombre de su primer CD con su hermano. “Like we used to.”
Me dolió la acepto me dolió saber que me dejo por ese imbécil, ella había sido la única persona que me había abandonado, la única a la que ajuiciaba mi desilusión, aunque no lo aparentaba la amaba y no quería que llegara noviembre, porque en noviembre la perdería para siempre.
Regrese a mi coche y cuando me di cuenta me encontraba en un estacionamiento tan poco familiar, pero aun así me aventure a ir a buscarla.
—Buenas noches—Saludo la recepcionista al entrar, asentí y continúe mi camino hasta llegar al ascensor.

El lugar era digno de la ex top model Daniela Müller, era muy elegante y acogedor, estaba decorado de manera muy formal. Ese departamento era el que tenía con su novio Logan eso sin contar el que tenía en Manhattan con Iker.
Dude pero en fin toque tres veces antes de que ella apareciera con un vestido color lila de esos que las mujeres usan para dormir. Me miro confundida.
— ¿Qué haces aquí?
—Vine a visitarte. —Ella me miro y hecho un vistazo a el lugar.
— ¿Quieres pasar?—Se hizo a un lado para que yo entrara, el lugar a olía a rosas y a incienso. —Siéntate Tom. —Ella se sentó a un lado de donde yo me senté y doblo sus piernas coloco una almohada entre ellas. — ¿A que debo tu visita?
—Bueno es que te extraño.
—No entiendo por qué. Tú y yo no somos nada.
—No es necesario ser algo, para extrañar a alguien.
—Tom dime que quieres.
— ¿Y tu novio?
—No esta viajo a Italia para cerrar un negocio.
— ¿Entonces te casas?—Se quedó callada, y me miro un poco molesta.
— ¿Vienes a mi casa a preguntarme algo que ya se publicó en internet, en revista en periódicos?
—Lo siento es que no sé qué decirte. Solo que te deseo lo mejor.
—A ti sí que te gusta perder el tempo. —Nos quedamos callados, en medio de un silencio incomodo, estaba ahí con ella con casi nada de ropa estuve a punto de aventármele y besarla desnudarla y hacerle mía pedirle que no se casara.
— ¿Entonces lo amas?—Ella se hundió en el sofá y me miro con un nudo en la garganta.
—Sí, lo amo—Como siempre buscaba ese orgullo que no le permitía aceptar que no lo amaba.
—Soy un imbécil. ¿Sabes porque?—Ella negó con la cabeza—Por qué ahora él está ahí, en donde yo debería de estar, pero lo más triste es que ambos sabemos que debería de ser yo en la oscuridad, a tu lado, debería ser yo en lugar de él. Daniela no sabes cuánto daría yo por estar otra vez en esa cama. Pero soy un imbécil, porque tú me abandonaste y aun así te amo.
—Pero tú me hiciste más daño y aun así te amo, por eso es que la mas estúpida soy yo. Porque me gusta sufrir. —Se levantó y me miro—Y me gusta sufrir porque me recuerda que tú y yo tuvimos algo bonito alguna vez.
—Si tienes razón algo que primero yo arruine pero tú lo remataste.


Me lévate dispuesto a irme, ya no quería seguir ahí, fue un error ir a verla no tenía por qué estar ahí, me di la vuelta y camine hasta la puerta.
—Tom—Me quede parado—No te vayas—Mire a verla y ella estaba llorando, eso era lo que quería sufrir y ya se lo había cumplido ahora que sufra. Se acercó a mí y me miro ahora si volví a ver dese abajo. Baje la mirada para verla ella sonrió con cierta tristeza. —Quédate, conmigo, solo esta noche.
— ¿Eso es lo que quieres?—Ella asintió y me abrazo, me llegaba hasta el hombro yo la abrase y apoye mi barbilla en su cabeza

Ella levanto la mirada y se paró de puntitas para poder besarme, yo la abrace muy fuerte y la pegue contra la puerta. Solo quería eso besarla y acariciarla.  Ella sabía todo lo que pensaba en esos momento llevo una de sus manos  a la parte de atrás de su vestido y lo dejo caer hasta el suelo. Era preciosa de todos lados. La abrace y la lleve hasta la cama de su habitación.
Me quite mi ropa hasta quedar en bóxer, ella me beso y rodeo mi cuello cuando me acomode encima de su cuerpo, me beso y yo comencé a acariciarla a besarla, bajaba por su cuello hasta llegar a sus senos los cuales besaba acariciaba y succiona, sabia cuáles eran las partes sensibles de Daniela.
Acaricio mi espalda mientras mis labios bajaban por su abdomen y volvía a subir dejándole pequeñas marquitas rojas en todo su cuerpo, la besaba me besaba.
Estábamos acostados de lado cara a cara, nos dábamos pequeños besitos y entraba muy lentamente en su cuerpo, nuestros gemidos y jadeos eran muy bajos y ambos nos movíamos con suavidad y lentitud, después sin salirme de ella, me coloque detrás de ella y comencé a acariciar sus senos a besar su cuellos a pasear mis manos en su abdomen.
Ella era mía y ahora la estaba perdiendo, ahora Logan ocupaba mi lugar, él la hacía sentirse invencible, ahora Logan y Daniela hacían esas cosas.
Como solíamos hacerlo. Ella y yo.


Capítulo Veintiuno—Adela/Daniel:Casi un chico.


Capítulo diez: Fuego&Hielo.

“No le hables, no le hables, él debe de hablarte”.
Luchaba contra mí misma, quería hablarle a Tom y a la vez me daba no sé qué y no me atrevía.
Mire a todos lados ya no había mucho que hacer, la casa y mi habitación estaban ordenados y ya había almorzado, galletas estaba acostado con la cara en mi estómago, le acariciaba su pelaje y buscaba una forma de evitar pensar en Tom y en hablarle.
El timbre de mi teléfono sonó y sin ver quien era conteste muy emocionada.
—Tom.
—No soy Tom. —Se me quito la expresión y la sonrisa del rostro.
—Andy cuelga, estoy esperando una llamada importante.
—La de Tom, si ya lo sé, pero sé que ahora mismo estás en tu cama acostada, aburrida pensando en no sé qué. Así que se me ocurrió algo.
— ¿Qué se te ocurrió?
—Ya sé que cumples años el jueves, pero me gustaría darte un regalo de cumple años adelantado.
— ¿De qué hablas?
—Bueno la verdad es que si, sin ese tarado igual nos aburrimos Georg y yo, pero que te parece si bueno…si…
—Si ¿Qué?
— ¿Te gustaría salir conmigo? Bueno en un plan diferente sé que me odias y eso pero…
—Si está bien.
¿Qué acaso yo dije eso? No me di cuenta, no, no yo no…
—Paso por ti  como eso de las tres de la tarde.

Colgó y ya no le pude decir nada, solo esperaba que no ocurriera nada desagradable, no nos llevábamos muy bien, pera ya que intentaba ser atento conmigo, pues entonces se lo permitiría.
Continúe así en mi cama aburriéndome y a Tom nada mas no se le ocurría hablarme, tanto que me quede dormida sin darme cuenta.
Aunque lo justificaba porque me la pase toda la tarde ayudando a mi tía y la vecina me encargo a sus hijos por unas horas, ósea que igual estuve de niñera.

—Tom—Fue lo primero que dije, y esta vez sí atine era él.
—Adela, —Dijo el con esa voz tan propia de él, esa que siempre usa para seducir a las personas. — ¿Qué tal tu día?
—Horrible.
— ¿Por qué?
—Lo único bueno que me ha pasado es tu llamada.
— ¿Y lo demás? ¿No han salido a algún lado?
—Pues no aun no, ya vez que la mayoría esta con su familia.
—Oye mi padre me odia, —Se quedó callado, yo igual—No podré ir a lo del jueves, pero sabes tratare de escaparme, según que el jueves tiene una cena con un político famoso y ya sabes que ahora se le metió esa idea de comenzar una carrera como político y pues la verdad no sé si pueda ir porque debe de estar toda su familia, pero te juro que me escapare un día de estos y voy a ir a verte.
— ¿Enserio?
—Sí.

Estuve platicando mucho tiempo con el hasta que mi tío interrumpió, pero después de que cene otra vez me colgué de mi teléfono hasta que murió a causa de no tener mucha carga. Dormí muy bien después de hablar con Tom. Sentía que cada día lo quería más. Pero incluso sentía que Daniel iba cobrando vida propia, no sé cómo decirlo pero él estaba ahí, al igual que yo, existía y era amigo de Tom.

[~]

Andy paso a buscarme a las tres y media de la tarde como dijo, y no obstante de que ya le había dicho a mis tíos él fue y también les dijo, lo cual me preocupaba porque a mi tío le parecía muy bien como novio para mí. Aunque igual y no dije nada.
— ¿A dónde se supone que vamos a ir?
—Ya lo veraz.


Estábamos en su coche, más bien el de su padre él iba manejando, mientras yo veía por la ventana, el ambiente era agradable el aire estaba lago fresco pero no llegaba a ser helado, y el día no era muy caliente y tampoco, el sol estaba en un punto que no lastimaba demasiado con sus rayos brillantes. Durante el camino platicamos de cosas sin importancia, del clima y de esas cosas de las cuales hablamos solo cuando estamos incomodos o porque no tenemos nada que decir.
Andy se estaciono, en un estacionamiento por obvias razones, se escuchaban ruido entonces mire bien y estábamos en una feria, había niños corriendo por todos lados y la verdad es que me emocione mucho, tenía mucho tiempo que no iba a una feria y ahora estaba ahí frente a mí.
—Andy.
— ¿Y bien?
—Es que—No sabía que decirle solo le di un abrazo, que regalo de cumple años más lindo, nos la íbamos a pasar muy bien.

Ambos caminamos para llegar a todas las atracciones, montaña rusa, juegos de todo era increíble estar ahí, para que decir que no si me iba a divertir mucho.

[~]

— ¿Te diviertes?—Pregunto el cuándo un señor nos ajustaba el seguro de nuestro lugar, ¡Dios mío! Estaba a punto de salir corriendo de ahí, pronto el juego comenzaría a andar y sabía que me daría vértigo, pero no me interesaba.
Cuando comenzó a andar el carrito en el que estábamos sentados tome la mano de Andy y el me miro sonrió y  a mi igual se me dibujo una sonrisa. Entonces poco a poco y lentamente fuimos subiendo hasta la cima, se escuchaban murmullos y a mí me daba algo que no sabía que, era un ataque de risa o algo así.
Mire y desde ahí se veía la ciudad entera.
Entonces paso bajamos de golpe mi cabello se elevó y todos gritamos, apreté la mano e mi acompañante y después comenzamos a reír. Me estaba divirtiendo como nunca.

—Adela ya tranquila—Andy me tomo de la cintura y yo lo abrace— ¿De qué tanto te ríes?—Pegue mi rostro a su pecho intentando dejar que ese ataque de risa pasara pero no pude, tanto que el igual comenzó a ir conmigo.
—Lo siento es que…—Me separe de él y buscamos un lugar para sentarnos. —Oye ¿Puedes comprarme algo dulce?
—Claro—Me dejo sentada en una banca color verde que estaba enfrente de la montaña rusa y aún seguía riéndome, me traía vagos recuerdos de mis ocho años  la primera vez que subí con mi padre y a él le había dado un ataque de risa.
—Ya ¿Estas mejor?—Me ofreció el algodón de azúcar color rosa—No había rojo—Entonces recordé que el motivo de tanta risa era el azúcar.
—Oye no me debes de dar ese tipo de cosas.
— ¿Porque?
—Provoca que me ría como loca.
—Me lo hubieras dicho antes—Destapo una botella de agua de la cual dio varios sorbos y volvió a mírame aun no dejaba y no podría dejar de reír. Paso una de sus brazos alrededor de mi cintura.
— ¿Te quieres ir ya? O ¿Te gustaría un juego extremo más?
—No, sabes que sería lo ideas, algo tranquilo y esperar a que lo del azúcar se me pase.

Nos levantamos y caminamos, la verdad es que no me había dado cuanta que el permaneció detrás mío agarrándome de la cintura, pero se lo agradecí porque con mi ataque de risa me caería, y entonces no fue hasta que reaccione. Aunque me había divertido como nunca, no podía seguir fingiendo que no me daba cuenta que pasaba. Era el mejor y peor día de mi vida, me había recordado una parte de mi niñez al llevarme a ese lugar, pero igual me di cuenta que Andy me gustaba y ya no había vuelta atrás.

De camino a casa no hablamos de nada, estaba un poco nerviosa después de todo Andy si me gustaba y no sabía que tanto podía afectar eso a mis sentimientos por Tom.

—Estás muy callada, lo del azúcar ya se terminó.
—Eso parecer—Conteste sin ánimos, mire por la ventana y Andy se dio cuenta de la indiferencia. Se estaciono enfrente de mi casa y me miro, sin saber que decir.
—Adela fue un día bonito, bueno contigo todos los días son bonitos.
—Si fue un gran día, muchas gracias Andy. —Los dos salimos del coche y nos miramos de frente.
— ¿Te…?—Se quedó callado y lo mire leyendo sus pensamientos.
—No hace falta que lo preguntes, solo hazlo. —Me miro y yo a él, un par de instantes sin saber que hacer, sentía que ahora había más frio él se acercó nuevamente se agacho un poco para besarme en la frente, dudo en hacerlo pero al final lo hizo me dio un beso en la frente y lo mire con cierto aire de decepción.
¡Si quería que me besara!
Pero no el imbécil va y me regala un día estupendo y al final no me besa.
—Lo siento. —Se disculpó— ¿Lo arruine?—Asentí. Y él me abrazo con demasiada delicadeza y entonces paso en un minuto esta vez no lo preví, levante mi rostro para verlo y en ese momento sus labios a presaron a los míos en un beso suave y delicado no como los que me daba Tom, era diferente Tom y Andy eran diferentes, como el frio y el calor, el agua y el fuego.
Todas esas cosas que complementan a alguien para estar completa.

Notas:
Mantenme aquí está el capítulo creo que con ella enamorada de ambos será más interesante pero les advierto que ella quiero más a uno, eso ya lo descubrirán. Bueno y también publique un one~Shot de Tom muy Hot. Ehehe bueno les dejo el link para que lo lean y me digan que les parece ¿dale?

Capítulo Veinte—Adela/Daniel casi un chico.



Capítulo veinte: Si ellos supieran.
—A ti sí que te gusta el rojo—Andy acaricio mi cabello rojo, más bien la peluca roja, que Ariana me había ayudado a ponerme, casi muero en el intento, es que como tengo demasiado cabello, mi amiga no buscaba como acomodarlo. Pero al fin hizo maravillas con esa peluca en la que me había metido.
—No yo la escogí, la escogió Ariana—Bill estaba un poco nervioso, Gustav solo se reía y Andy estaba a mi lado, se escucharon unos pasos antes de que Tere a pareciera en la puerta.
—Hola chicos, pasen—Se hizo a un lado para dejarnos entrar, me sentía un poco nerviosa, era la primera vez que dormiría con chicos, tenía miedo no sabía que pasaría o qué clase de películas verían. ¿De qué hablarías? No, no solo de pensarlo los nervios se me ponen de puntas.
—El primero en llegar fue Georg, todos ustedes son una bola de impuntuales—Dijo Tom que venía bajando las escaleras. Sus padres veían a tras de él.
—Buenas noches—Saludamos
—Buenas noches, chicos se quedan en su casa no quiero desordenes— Advirtió el padre de Tom antes de abandonar la casa junto con su esposa por la puerta principal—Los vigilas Tere.
—No se preocupe señor. —Tere estaba parada a lado de Tom.
—De acuerdo, niños ahora les llevo sus pizzas. —Todos subimos a la habitación de Tom, ahí en la cama estaba acostada Caramelo con la lengua de fuera y cuando Andy el aludo le ladro, claro ni los perros lo querían. En cambio cuando yo me senté en el borde de la cama me olfateo y me dio un lengüetazo en la cama, dios mío ella se había dado cuenta que era Adela, la novia de su amo.
—Parece que le caes bien a Caramelo. —Tom acaricio con ternura a su mascota y le dio un beso en su pelaje, lo ame más en ese momento. —Vamos preciosa—Le dijo a caramelo y esta lo lengüeteo.
—Tienes una hermosa relación con tu mascota.
—La tengo desde que tenía 12 años. La amo. ¿Qué les pareces i jugamos?—Tom me ofreció un contra al parecer de la consola. Me senté en un pub de color azul, me enfrentaría con Georg.
—Te advierto que nadie me ha ganada en este juego.
—Bueno creo que tendré el honor de humillarte.

Me concentre en la pantalla, era el cálcico juego de peleas y misiones. Pero si Adela Trümper es experta en esas cosas la verdad es que mi padre trabajaba en una compañía que fabricaba todo eso y me enseño algunos secretos. Por eso fue que logre vencer al invencible de Georg listing. Y a Tom a Bill a Gustav y a Andy.

—Soy genial. —me llovió almohadazos pero los respondí.
Después de jugar pusieron una película de esas de terror que no tenía nada de qué ver con el título, incluso los chicos se durmieron. Me sentía rara. Andy era el único que veía la película conmigo porque los otros cuatro estaban roncando.
—Adela, lo haces bien—Miro a ver a Tom—El esta enamoradísimo de ti. Lástima que pronto terminaran.
—Aun sigues con eso.
—Se fue el trato—Lo mire de mala manera, pero la única verdad era que me gustaba y ahora no sabía qué hacer. Aunque él estaba empeñado en que desilusionara a Tom. Aun no tenía un plan para cuando llegara la hora.
—Si ellos supieran tu no estarías aquí, Tom ya se hubiera encargado de ponerte mal ante toda la escuela. Y además…
— ¿Te puedes callar?
—Lo siento.

Como bien dijo yo no era la única que desentonaría porque tanto Bill como Gustav y Andy se pusieron una pijama entera solo Tom y Georg estaba en bóxer. Caramelo se canso y salió por su propio pie de la habitación.
La casa ya estaba a oscuras y tenía un poco de sed, baje a tomar agua Andy me imito. Estaba un poco rara me sentía de esa forma. No podía creer que Andy me gustara a pesar de que estaba bajo su poder. No quería aceptarlo me tenía que borrar la posibilidad de estar enamorada de ese idiota manipulador.
—Adela. Por cierto sabes que te quiero no.
—Que bonita forma de demostrarlo—Asenté el vaso—Pero sabes algo no me interesa si me quieres o no. —Tengo un extraño don de lastimar a las personas.
—yo quiero a Tom, y si voy a salir contigo es porque no me queda opción. Ya sabes.
—Pues sí, pero no me importa porque tú y Tom los dos son unos idiotas.

Aunque poco después no me sentí para nada bien, no era así y no le quise decir eso a Andy, pero lo hice muy en el fondo se lo merecía.
Regrese a la habitación de  Tom y ellos seguían durmiendo, me acosté a un lado de Tom y quise besarlo pero sería una estupidez por lo que mejor me aguante esas ganas enormes que tenia de plantarle un beso.
En la mañana Tere nos preparo el desayuno, mientras Paul se encargaba de llevar algunas cosas al aeropuerto, los padres de Tom igual y no estaban en la casa.
—Los voy a extrañar, dile a Adela que a ella más que a nadie—Bill asintió antes de salir casi volando de ahí.

Yo lo seguí Georg y Andy se quedaron más tiempo, tenía que estar de regreso en casa de Ariana porque mi tío me esperaría ahí, pero él era muy puntual era algo que me molestaba, suerte que llegue a Tiempo para poder bañarme y cambiarme.
— ¿Se divirtieron?—Pregunto mi tío cuando estuvimos en el coche.
—sí, ya sabes cosas de chicas. —Bill se lanzo una mirada acecina y le sonreí.
—bueno ahora solo quieran que sepan que visitaremos dentro de dos semanas a sus abuelos, y Adela tu tía Nicol me pidió permiso para que la visites.
—Por cierto ya le avisaste a tus amigos lo de la comida que te organizaremos por tu cumple años
—Si por cierto espero que no sea algo grande no me gusta ese tipo de cosas.
—No te preocupes nena—Dijo mi tío y nos estacionamos enfrente de la casa.

Solo esperaba eso que no fuera algo grande, además ya tenían planes para las vacaciones la siguiente semana iríamos a Hale a visitar a nuestros abuelos y la siguiente con la tía Nicole y el verdadero Daniel.

—Hola Tom ¿Qué haces?
—Me aburro con caramelo en mi habitación.
— ¿Y tus padres?
—Salieron a una cena y estoy mirando algo en la tv pero nada me llama la atención. ¿Tu qué haces?
—nada. Oye por cierto podrías venir la semana siguiente el jueves, es que ese día cumplo quince años
—Claro le diré a Paul que me lleve
— ¿Sabes algo? Te extraño. —Me quede callada.
—Yo igual te extraño.