viernes, 20 de abril de 2012

Capìtulo - 8 Ellas Vs Ellos

Tom jugaba con las cuerdas de su guitarra. Ya era muy tarde y aun no se habían dormido. Georg comenzó a hacer plática acerca de ellas.
—Me he dado cuenta que desde que empezó el curso, el único tema de conversación son esa niñas
—Pero a ti bien que te gusta—Tom, lo miro
—Sí, no te lo negare, no sabes como deseo tener a Daniela en mi cama
— ¿Solo en eso piensas?—Bill se acostó en su cama—Son preciosa, pienso que si deberás dejaras de pensar en ella como una forma de molestar a Israel, tal vez la llegarías a querer
—Eso nunca. Yo soy Tom, ósea que no me enamorare, será divertido estar con ella
—En la escala del uno al diez, me gusta—Gustav lo interrumpió
—Once
—No, cinco o cuatro—Dejo a un lado la guitarra y se levanto de la cama—Que aburrido estoy—se dirigió a la puerta
—Pero no podemos salir, se supone que debemos de estar durmiendo
—Ese no es un problema para mi
—A, si se me olvidaba que eres el re de los problemas—Salió de su habitación y se dirigió a la sala de alumnos
—Voy a salir—Daniela se puso las pantuflas
—Pero no podemos
—Nadie se va a enterar, no se preocupen, no tardare—Salió y camino por el obscuro pasillo, hasta llegar a la sala de alumno
—Daniela, te tardaste
—Lo siento, no sabía que decirles a las chicas—Se sentó en el regazo de el—Esto es un poco estúpido
— ¿Por qué?
—Bueno es que estoy a mitad de la noche en la sala de alumnos, con las luces apagadas, sentada a tu lado
— ¿Pero viniste?
—Porque necesitaba verte—Contesto un poco molesta porque de veraz necesitaba verlo, se sentía muy estúpida, porque lo había conocido hacia poco tiempo, y hora no podía sacarlo de sus pensamientos
—Tom. Me siento mal, por todo lo que está pasando—acaricio la mejilla de Tom, que estaba roja—El y tú se paliaron
—No, te preocupes, tu hermano no molestara más—El tomo la mano de Daniela y la beso—Pero dime qué quieres estar conmigo
—Tú, primero
—Quiero estar contigo
—Yo mas—Se besaron y cuando se separaron, Tom observo los preciosos ojos de Daniela, su mirada tan profunda, su mirada de niña dulce, que casi nadie había visto y que él había visto esa vez que bailo con ella en su dormitorio. Le encantaba y sentía que cuando ella lo miraba de esa forma, nada se le podía negar, su belleza lo mataba.

--
— ¿Creo que sabes en el problema que te meterás si tus padre nos descubren?
—Ellos no regresaran hasta el próximo martes, y como confían ciegamente en mi y en mi hermana
—Arumi— Arumi le entrego una hoja a un chico que ni siquiera conocía—A él no lo conoces
—Pero mientras más vallas
—Ya basta—Le dijo Zoile
— ¿Vas a ir?
—En esas fiestas solo hay chicas borrachas que bailan en la mesa solo con su sostén y su mini-short
—Zoile, tú y Daniela no me pueden dejar mal
—De acuerdo si voy a ir
—Bill igual va a ir
—No quiero nada con el
—Mentirosa
—Bueno, me gusta pero…—Lorena las interrumpió
—Casi toda la escuela ira
—Están locas—Zoile se dio la vuelta y se fue con Daniela
—Arumi y Lorena están locas
— ¿Te acabas de dar cuenta?
— ¿Vas a ir?
—No podemos dejarlas solas, no sabes lo que aran
Los padres de Arumi iban a salir de la ciudad y ella aprovecho para hacer una fiesta con su hermana mayor.

—No seas amargada—Israel se estaciono a una esquina de la casa de Arumi—Sonríe, y te conseguiré a un amigo
—Ni siquiera lo piensen—Ambos se bajaron y lo primero que hiso Israel fue buscarse a una chica, Daniela entro a la casa de Arumi que estaba a reventar, como Zoile había predicho había chicas bailando solo con su sostén y sus mini-short
—No, sabes cómo me arrepiento de haber venido—Zoile se pego contra la pared—Daniela esto está mal
— ¿Dónde está Arumi?
—No sé, con Gustav
Arumi estaba en su habitación con Gustav.

—Dime lo tu. ¿Eso quieres?—Y ahí jugando con su larga y ondulada cabellera negra estaba , a la que todos creían una boba, estaba ahí, a punto de ser la chica boba de Gustav. Gustav la miro y se sentó a su lado
—Creo que es obvio, por eso te traje a mi habitación—Lo miro y lo beso—La verdadera pregunta es ¿Tu quieres hacerlo?
—Por supuesto que sí
--
—Esto es ridículo, no encuentro a Lorena
—Lorena—Tom la tomo de la mano—Deja de preocuparte, y ven conmigo
—No, espera—Daniela se acerco a Lorena que estaba borracha, bailando con todos los chicos
— ¿Lorena que estás haciendo?
—Se llama bailar. El que tú no lo hagas, no quiere decir que yo no lo haga
—Pero, deja de hacerlo de esa formo, tan siquiera ¿conoces a ese chico?
—No, pero es lindísimo—Daniela la jalo de la mano y se la llevo a otro lado—Georg ¿qué demonios te ocurre?, baila con ella—se la dejo y regreso con Tom—Una menos de la cual preocuparme. Falta Arumi
—No estés de amargada—Tom el saco de la multitud hasta el jardín
—Tom
—Déjalas divertirse
—Pero es que ellas están medio locas, Lorena no puede probar una gota de alcohol por qué se vuelve más cariñosa de lo que ya es, y Arumi, Arumi es como una niña. Quien sabe en donde esta…

—No, te preocupes—Le susurro a Gustav, cuando él la empezó a desnuda—Yo quiero hacerlo
--
—Daniela, ya te dije, no te preocupes es una fiesta y es para divertirse
—Ya lo sé, pero soy de la clase de chicas que prefiere ver que otro bailen, mientras yo estoy en el rincón más alejado
—No es necesario bailar
— ¿Y qué quieres hacer?
—Hmmm—Tom la acerco más a él—Así que tu hermanito no nos ve—Le dio un beso en la mejilla
—Tom—Le susurro— ¿En qué piensas?
—En…En—Ella lo beso—En, eso—Porque sabía que Daniela no pasaría a mas con el. No por el momento.

Capìtulo 7 - Ellas Vs Ellos

—Ahora tú me besaste
—Ya lo sé. Lo admito, yo Daniela Müller te bese
—Me gusta cuando lo haces
—Espero que no se te haga costumbre
—Lo siento porque ahora que sé que yo te gusto, no te dejare de molestar
— ¿Por qué sigues diciendo eso?
—Admítelo
—Solo, si tú lo admites primero
—Ohm—La observo por un minuto—Me gustas. Te toca
—Tú ya lo sabes, me gustas mucho
—Fin del problema, nos gustamos—Dijo Tom— ¿Que hay con eso? ¿Esperabas que te dijera algo cómo?: ¿Quieres ser mi novia?
—No. Porque aunque me lo preguntaras yo diría que no
— ¿por?
—Por mi hermano
—Daniela, a mí lo que piense tu hermano me tiene sin cuidado
—A mí no—Se dio la vuelta como para irse—Tom—zafo su mano de la de el
—No he terminado, Daniela—Ella lo miro muy seria—Quiero que lo seas
—No
—Pero te gusto y tú a mí
—Dime que arias tu si Bill comenzara a salir con una persona que a ti no te agrada si la novia de Bill no es tu agrado ¿Cómo te sentirías?
—Creo que mal. Pero ese no es el punto—Dijo y la atrajo más a el
—Pero a mí sí me preocupa que mi hermano, incluso mi padre lo aprueben
—Pero no se lo diremos a nadie
—Eso es peor
—Daniela
—Tom
—Está bien, que te parece si solo buscamos la forma de decírselo
—Tom, me duele demasiado el ego por haber aceptado que me gustas, yo no soy como esas chicas con la que sales
—Igual a mí me duele el ego. Pero te estoy pidiendo que…—La miro ahora con mucha molestia—Para empezar me estoy volviendo loco, soy un imbécil, soy Tom Kaulitz, de acuerdo si no quieres no me importa, dime de una buena vez, no te esperare y menos te rogare. Suficiente ya tengo con haberlo aceptado
—Con esto que me acabas de decir, me doy cuenta que no te importo tanto. Pero está bien tu tampoco me interesas tanto

Conociendo el carácter de ambos, era muy difícil saber quién sedería primero, intercambiaron mirada y Tom se estaba desesperando, nunca había conocido a una chica como Daniela. Era muy difícil de trata, y la verdad era que sí la esperaría porque quería estar con ella.

— ¿Esto no lo haces por mi hermano?
—No—Mintió, tal vez solo un poco—Claro que no, lo hago porque deberás me gustas. ¿Entonces?
—No pierdo nada con intentarlo
—Claro que no—Sonrió al darse cuenta que había aceptado
—Pero una cosa te advierto. No le digas a nadie
—No, te preocupes

Se besaron una vez más y Daniela salió de la sala.

—Como detesto que me gustes tanto, maldita seas Daniela Müller, tú y tu estúpido hermano. Israel—Israel entro a la sala
—No, te atrevas—Le dijo desafiante— ¿Qué hacía Daniela aquí?
—Solo imagínatelo
—Tom, no quiero que te atrevas a tocarla, juro que te matare si lo haces. Ya suficiente tuve con lo de Aurora, no quiero que me quites igual a mi hermanita
—Israel, eso no depende de mí. No te engañare tu hermanita, es una belleza. Me gusta, porque sabe cantar, sabe tocar la guitarra y el piano, sabe besar. Ha por cierto no sabes que lindos y sabrosos labios tiene, ya me la imagino en la cama—Israel se desesperó y se claro sí se le aventó para golpearlo, lo había hecho y lo odiaba tanto, así que literalmente se partieron la cara, hasta que el prefecto llego y los separo
—Dime que no es verdad lo que dijo—Daniela le limpiaba con un algodón que había remojado en un poco de alcohol su boca y sus mejillas—Te estoy hablado—La agarro de la mano y se la apretó con fuerza
—Me lastimas
—No, tanto como lo haces tú, ese maldito es mi enemigo y tu mi hermanita la única que tengo se anda besado con él. No quiero que lo veas, ¿Entiendes? O juro que me encargare que papá te mande a otro lado a estudiar
—Israel—Dijo ella tratando de liberarse de su hermano—Me lastimas
—Dime que él no te interesa—Soltó la mano de Daniela, y ella bajo su mirada—Eres una traidora
—Por supuesto que no me interesa. Pero si fuera así, tu no me impedirías estar con él, tengo 15 años, voy a cumplir 16, y tú y papá siguen pensando que tengo 5
—Te comportas como una niña de esa edad
—Y tú no parece que tengas 17, parece que no entiendes, lo que paso contigo y con él, fue hace un año, y es un pelea exclusiva de ustedes, a mí no me metas—Daniela salió de la enfermería llorando. Gustav se la topo en el camino
—Daniela, ¿está llorando?
—Eso no te interesa, lárgate
—Oye, juro que no se lo diré a nadie. Pero no me gusta que las chicas lloren
—Pues no me veas
— ¿Tom te hiso algo?
—Quiero que me cuentes que paso entre Tom y mi hermano
—Creo que eso te lo deben de contar ellos
—Te estoy pidiendo un favor. Considérate afortunado porque eres el primero y el ultimo que me vera llorando
—Está bien, te lo contare, pero aquí no. ¿Qué te parece si damos un paseo por el jardín?
—Está bien—Se secó las lágrimas y lo siguió
—Nosotros entramos el año pasado a esta escuela. Tu hermano es uno de los que más tiempo tienen aquí. Creo que tú mejor que nadie lo conoces. Es igualito a Tom, o mejor dicho Tom es igualito a Israel, como ambos tocan la guitarra solían, juntarse en las tardes en tu casa o en la de él, salían con chica a fiestas, se divertían. Pero una vez tu hermano conoció a una chica, muy bonita, tu hermano empezó a cambiar, porque creo que se había enamora de ella, y como él y tu eran muy amigos se la presento—Se quedó callado—Pero digamos que la chica no era tan bonita en su carácter, como decirlo sin que me golpees
— ¿Era una zorra?
—Sí—Dijo y agrego—Tu hermano no lo quiso ver así, estaba ciego, incluso le coqueteaba a Bill, y a nosotros, Tom fue el único que cayó. El resto de la historia es que Tom y tu hermano se dejaron de llevar se pelearon, ahora no se pueden ver ni en pintura
—Eso es malo
—Demasiado. Porque ahora cada que se ven es solo para atacarse, se odian
—Tom y el son unos torpes, los dos
—Daniela—Dudo en continuar pero lo hiso—No sé qué es lo que tenga tú y Tom. Pero si sabes tomar un buen consejo yo te diría que por tu bien no le hicieras caso, a veces pienso que solo porque tú eres su hermanita quiere salir contigo
— ¿Eso piensas?—El asintió
—No solo porque es mi amigo, lo voy a defender, yo detesto cuando una mujer llora por un hombre, porque aunque me cueste admitirlo, nosotros no lo merecemos
—Gracias por tu consejo, lo tomare en cuenta

Cuando regreso a su dormitorio lloro, sin saber porque lo hacía. Quedaba claro que empezaba a descubrir sentimiento que ningún chico la había hecho sentir, sabía que quería a Tom y lo quería mucho. Pero que iba a pasar si Gustav tenía razón y el solo la usaba para fastidiar a Israel, ella ya lo había pronosticado, pero le aseguro que no era por eso, que era porque la quería. Aunque ahora la duda la atormentaba. Era estar bien con ella y con su hermano, o arriesgarse a que amar a Tom y quedar mal con su hermano, era un dilema, que no sabía cómo enfrentar. Si su madre estuviera viva sabría que decir en esos momentos. Trato de no pensar en nada. Pero descubrió que cuando uno trata de no pensar en nada, está pensando en no pensar, y como por arte de magia vuelve a pensar.
—Daniela aquí estas—Lorena entro—Estábamos buscándote
—Lo siento, es que me sentí mal. ¿Pero sí pudieron ensayar?
—No, hubo, hasta mañana
—Que bien—Arumy se acercó más a ella
— ¿Estabas llorando?
—Sí
— ¿Por qué?
—No sé—Zoile la abrazo
—Amiga no llores, tus ojos son muy bonitos como para que estén rojos he hinchados. ¿Quieres contarnos?
—Nunca me había enamorado, y creo que ahora empiezo a enamorarme
— ¿De quién?—Preguntaron los tres
—De alguien prohibido
—De Tom—Contesto Arumy
—Yo te lo dije, no estaba equivocada
— ¿Qué voy a hacer?
— ¿Con que?—Lorena igual la abrazo—A él igual le gustas mucho
—Eso ya lo sé
— ¿Qué voy a hacer con Israel?
—Daniela, no te preocupes, él lo entenderá
—Hoy se golpearon por eso
—Pues eso sí que no tiene remedio. Lo tendrían que discutir entre los tres
—Es que ¿cómo puedo salir con alguien?, si mi hermano no lo aprueba
—Ya pensaremos en la mejor manera de ayudarte
—Gracias chicas las adoro, son como mis hermanas
—Tú igual, porque siempre sabes cómo ayudarnos cuando más lo necesitamos

Se dieron un abrazo de grupo, y animaron a Daniela. Si su madre no estaba sus amigas si, ¿y qué mejor consejo si no el de las amigas?

Capìtulo 9 - Cuando No Es Como Deberìa Ser




*Arumi*
Mire a todos lados; como buscando una salida, busque la mirada de Tom y eso provoco que lo preocupara más de lo que ya estaba.
“Nada malo pasara” “Nadie te separara de el “
—Arumi Drescher—Mire a ver—La juez ya te va atender, la secretaria me hizo una seña con el rostro y mire a ver a Tom
—No te preocupes. Ya te dije que nadie te separara de mi lado—Me levante del asiento y camine hasta el despacho de la juez. Cuando entre comencé a sentirme mal, un poco mareada y con nauseas.
“Solo son tus tontos nervios” “Tom dijo que no tengo porque preocuparme”. Me repetí

—Hola—Saludo la juez dándome la mano yo la estreche—Tu debes de ser Arumi
—Si…Soy Arumi
—Soy la juez Serilda Baker. Toma asiento—Me senté enfrente de ella y trate de sonreír—Creo que sabes porque estás aquí
—Si
—Dime porque te casaste con Tom
—Porque lo amo
—El es mayor, más que tu
—Sí pero eso a mí no me importa mucho
—Una niña de tu edad no debería de cargar con un compromiso tan pesado. Tu padre y Tom firmaron un acuerdo, y solo se podrá romper si tú estás de acuerdo. Ahora  a lo que yo voy es que quiero que lo pienses bien. Tu padre me conto que eres muy buena dibujando, podrías estudiar pintura, y luego ser muy famosa
—Si me gustaría hacerlo, pero quiero que Tom este conmigo para compartirlo con el
—Arumi, te estás precipitando…Como te dije podrías conocer a mas chicos de tu edad, te pido que lo medites, y dentro de  unos días fijare una fecha para que hables otra vez conmigo
—No le veo el caso, yo ya sé lo que quiero
— ¿Y qué es lo que quieres?
—A Tom—Me di la vuelta y Salí del despacho. Y lo primero que hice fue buscar a Tom para poder besarlo, y abrazarlo
— ¿Qué paso?
—Nada, solo te amo…me quiero ir—Tom me beso y salimos del juzgado

La juez decidió que la nueva cita seria, dentro de dos meces, ella pensaba que en ese tiempo algo pasaría y me aria cambiar de opinión, pero en ese tiempo solo la pase mejor. Tom cada día se portaba mejor conmigo, nos peleábamos pero solo eran leves roces, nunca algo grave o fuerte y él sabía cómo contentarme.

— ¿Te sientes bien?—Tom se levanto de la cama y se reunió conmigo en el baño— ¿Quieres que le hable al doctor?
—No. Solo necesito un vaso de agua—Tom salió rumbo a la cocina, en busca de ese vaso de agua. Sí hacia unas semanas me sentía mal, ahora me sentía peor. No sabía qué era lo que me había hecho mal. No había comido nada pesado y entonces sentí otra vez mucho asco y volví a vomitar
—Oye Arumi. Te tengo que llevar al hospital, no quiero que te pase nada
—No me va a pasar nada. Ya se me pasara
—Si en la mañana sigues así
—Me llevas—Conteste…Tom me ayudo a regresar en la cama. No dormí muy bien, solo un poco y al día siguiente me sentía un poco mareada, antes de asegurarme quería asegurarme de lo que ya sospechaba
—Sí, puede ser posible—Me contesto Zoile—Tú y Tom llevan casi cuatro meces de casado, y  por lo que me has contado no han perdido el tiempo
—Zoile ahora que te necesito  estas muy lejos
—Dime como te has sentido ¿Te sientes mareada, has vomitado, te sientes cansada?
—Si
— ¿Tu periodo?
—solo tengo cuatro días de retraso
—Mejor ve con un ginecólogo, no con un doctor
—Está bien
Después de bañarme baje a la sala, Tom miraba la T.V.

— ¿Cómo te sientes?
—Un poco mejor. Pero quiere ir a ver a un medico
—Claro. Solo deja que me cambie
—Solo quiero que me lleves, quiero hacerlo sola
— ¿Segura?
—Si—Conteste—Así que no veo el caso de que te cambies
—Como digas—Solo tomo las llaves del automóvil y me deje en la puerta del hospital, de ahí yo me encargue de todo y para mi buena suerte era una mujer
—Hola—Me saludo—Arumi—Dijo revisando la hoja de consultas, para no equivocarse
—Hola—Sonreí
— ¿Cuál es tu problema?
—Creo que estoy embarazada—Me miro incrédula
— ¿Cuál es tu edad?
—Dieciséis
—Entonces crees que estas embarazada… ¿Tienes novio?
—Estoy casada—Me miro aun más sorprendida
— ¿Ya se lo comentaste a él?
—Es que quiero que sea una sorpresa
—Bueno, dime como te has sentido
—Cansada, con mareos, me da muchas nauseas, y ayer me la pase vomitando, tengo un retraso
— ¿Te has hecho una prueba de farmacia?
—No…preferí que fuera una de laboratorio, para no tener dudas
—Por lo que me dices, es muy probable que si lo estés —Escribió algo en su libreta y después arranco la hoja—Pasa al laboratorio  que está en la segunda planta  y le entregas esto a la recepcionista, te tomaran una prueba en sangre y cuando estés nosotros nos comunicamos contigo, para informarte
—De acuerdo—Hice todo lo que la doctora me dijo, y me quede un poco preocupada. ¿Qué iba a hacer si estaba embarazada?
Que tonta pregunta” “Tom se pondrá feliz, no estás sola, no seas tonta”
Como de costumbre me contestaba yo misma a mis preguntas tontas. De seguro él se pondría feliz. ¿O no? Esa misma tarde llego un citatorio para que volviera a hablar con la juez.

— ¿Qué te dijo el o la doctora?
—Que a lo mejor tengo anemia—Odiaba mentirle a Tom, pero aun no estaba segura—Me mando a hacer unos análisis de sangre
—Hmm—Dijo Tom un poco incrédulo—Dentro de dos semanas hablaras otra vez con la juez
—Si ya lo sé. Pero no te preocupes Tom le diré que Te amo y que no te dejare, no tan fácilmente—El sonrió y yo con el

*Tom*
Arumi se había estado sintiendo mal, según ella dijo que solo era anemia, yo para nada le creí, sabía que guardaba algo. Pero por ahora no me lo quería decir, tampoco la presionaría para que me lo dijera.
 *
Salí del baño, dispuesto a dormí, ella estaba a un lado de la cama, me sonrió y me acerque a ella, últimamente la veía muy débil. Me acosté en la cama, quedando a la mitad de su cuerpo, y comencé a besar su abdomen, ella solo comenzó a reír.

—Me haces cosquillas Tom
—De eso se trata—Subí más y le di un beso—Ahora me vas a decir que es lo que te dijeron
—Nada malo, Tom ¿Por qué no me crees?
—Porque hay algo que no me queda claro
— ¿Entonces adivínalo?
—Arumi—Ella sonrió
—Pronto lo sabrás Tom

Cuando ella se durmió, busque una pista entre sus cosas, pero lo único que me pareció muy lógico y con más sentido fue un dibujo que tenía en una hoja, el dibujo de una cigüeña, ella me impresionaba su forma de dibujar, pero que significaría una cigüeña. La mire dormir.

“Solo que estaba embarazada” “¿Podría ser una posibilidad?” “claro que podía ser una posibilidad, lo han hecho muchas veces en una sola noche, y no solo una noche ya lo hicieron”. Me dije a mí mismo.


jueves, 19 de abril de 2012

Summer la niña de los ojos tristes





—Quiero que me escuche bien—La dulce voz de catalina sonó como una suave melodía en mi oído—Tu eres una persona especial. Quiero que sepas que yo siempre estaré a tú lado porque eres como una hermanita menor. Y sé que tu alma y tú corazón están rotos, pero si es necesario yo te regalare un pedacitos de las mías.

Esas fueron las palabras que ella alguna vez recito para mi, casi las mismas que Tom uso, pero que hoy sabia que las de el eran una complete mentira.

—Nunca había conocido a una persona como tú, y quiero que sepas que te amo, que nunca te dejare sola, que siempre estaré a tu lado, y que acabare con tu sufrimiento. Summer te amo, más que a mi jodida vida.

Pero el no pensó en eso cuando se fue, por ese trabajo y me dejo sufriendo, y ahora sabía que mi destino no era a lado de Tom, mi destino era morir. Y hoy se que a veces la amistad y el amor no son suficientes para curar heridas.
Una historia triste, y de que a veces no es suficiente amar o querer.

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Había trés cosas, que nunca olvidaría.
El supuesto favor que mi hermano me hizo
La traición de Tom
Y que los odiaba, pero necesitaba de ambos.

También tenía muy en claro que tarde o temprano me lo encontraría de nuevo, por Israel no hubo solución era mi hermano y tenía que estar dispuesta a olvidar todo lo que ocurrió y empezar a perdonar, aunque eso me doliera, por tanto en Tom pensaba casi siempre, pero sabía que tal vez y a él ya se le había olvidado lo que me dijo la noche que al fin estuvimos juntos, yo aun tenia esas palabras en mi mente.
—Quiero que sepas, que te amare toda la vida. Y que mi alma y mi corazón te perteneces, nunca habrá otra como tú. Te amo.

Pero ahora estaba segura de que probablemente el ya no las recordaba.

¿Otra vez tú?
Continuación: Ellas Vs Ellos

capítulo 8 - Cuando No Es Como Debería Ser

Pasaron algunos días más, antes de que terminara de pintarlo. Y  ahora si le hacía más caso, os reíamos juntos y nos besábamos y abrazábamos solo porque queríamos, amaba a Tom y creo que el amí.

—Arumi ¿Te ocurre algo?
—A ti no te puedo engañar, me siento un poco mal—Apenas ayer la lluvia nos había empapado y como lo predije me daría gripa—Me duele un poco la cabeza
—Si quieres nos podemos quedar un poco más, no es necesario irnos hoy
—Pero ya me quiero ir, extraño a Bill y a Zoile
—Está bien, como quieras

Tom hacia lo que yo quería, aceptaba lo que proponía y sobretodo me cuidaba mucho, al igual que se preocupaba por mí. Y lo bueno fue que accedió a regresar, a pesar de que me estaba muriendo de dolor. Tanto que en el camino de regreso me quede dormida y cuando desperté, me encontraba en la cama. Y el, él no estaba ahí pero probablemente regresaría pronto, no le gustaba dejarme sola.

—Veo que ya te despertaste—Me dijo cuando bajaba las escaleras— ¿Te sientes mejor?
—si eso creo
—Zoile vino a verte, pero como estabas durmiendo no quiso despertarte
— ¿Y qué dijo?
—Que tenía que hablar contigo, pero en otra ocasión regresaba
— ¿Ya desayunaste?
—Tenía hambre, espero que no te moleste
—No claro que no… ¿Vas a salir otra vez?
—Iré a ver a Gustav, Georg y Bill ¿Quieres ir?—Consideraba muy aburrida mi presencia y además que no tenía un buen tema de conversación, decidí que era mejor quedarme en casa
—No, me quedo
—Entonces por cualquier cosa que ocurra me avisas
—No te preocupes Tom, no me pasara nada
—Solo digo, por cualquier cosa
—Ya te dije no me pasara nada, ahora creo que se te hace tarde—Tom se acercó a mí para darme un beso y como siempre me quito el aliento

Cuando él se fue sonreí y me sentí muy bien.
Desayune un plato de cereal con leche y después de eso me bañe y le hable a Zoile.

—Dime que pasa. ¿Qué noticia es la que tienen que darnos?
—Bueno Simone y los demás ya lo saben
—Ya dime son tantas vueltas
—Estoy embarazada
— ¿Enserio?, esa es una gran noticia
—Si…estoy muy feliz y emocionada, pero igual hay otra noticia no tan buena
— ¿Qué pasa?
—Bill y yo nos vamos a ir  a unas pequeñas vacaciones y te dejare por tres semanas
—No ¿Por qué?
—Pero no te preocupes no te abandonare del todo, estaremos comunicándonos
—Está bien solo por eso me quedo más tranquila
—Ahora dime que fue lo que paso con Tom
—Ya te dije de todo
—Pero es que no se, aun no logro entender cómo es que tú y el
—Pues solo se dio…a mí me gusto estar así con él. El cumplió lo que me dijo
—Te estas enamorando de el
—Ya lo estoy
—Eso me parece bien, así no será incomodo durante ese tiempo
—Sera toda la vida

Era lo que yo quería que durara, toda la vida, a pesar de que nos habíamos casado sin conocernos de todo bien y sin amor, ahora empezaba a conocerlo bien. Y estaba segura por alguna extraña razón que el sentía lo mismo que yo. Cuando Zoile se fue, me quede acostada en mi cama en realidad en mi casa ni hacia gran casa, a Tom le encantaba tratarme como a una princesa por lo que contrato a una persona para que se encargara de la limpieza, yo solo le preparaba su comida y me encargaba de hacerlo feliz.

— ¿Puedo pasar?—Pregunto abriendo un poco la puerta, yo asentí y el entro—¿Cómo te has sentido?—Hacia apenas unas horas tenía mucha fiebre, pero el doctor había ido a verme y Tom estuvo cuidándome, me dijo que tenía que tomar muchos líquidos y vitamina C, porque tenía mis defensas muy bajas
—Ya mejor
—Que bien, no me gusta que te enfermes
—Esta mañana vino Zoile a verme
— ¿Y te dijo lo que Bill me dijo?
—Que esperan un bebé—El asintió—Es una hermosa noticia, pero me dijo que igual se van a ir a unas vacaciones…los extrañare
—No te preocupes, yo haré que no los extrañes. Ah si tú padre está en la sala, quiere hablar con nosotros
—Pues no hay que hacerlo esperar

Pero desde que baje y mi su rostro, supe que algo no andaba bien. y no estaba muy equivocada, ¿Qué era lo que lo traía aquí? El estaba muy a gusto cuando le dije que me iba a casar.

—Hola papá
—Hola Arumi. Buenas tardes Tom
—Buenas tardes—Me senté enfrente de mi padre y Tom a mi lado— ¿Qué lo trae por aquí?
—Como te mencionaba Tom es algo muy importante, hace unos días solicite mi divorcio—Mi padre me miro—Creo que tú y tu hermano tenían razón, ella era una estafadora, afortunadamente no me logro robar. Pero ese no es el punto. Arumi quiero que regreses conmigo, se que te casaste con el solo por eso—Me quede callada, procesando lo que acaba de escuchar
—No…no…no voy a regresar contigo, yo amo a Tom
—Hija, ¿Cómo puedes amarlo? Ni siquiera lo conoces
—Te equivocas—Mire a Tom y estaba segura de que pronto lloraría, trataba de buscar en él una salida, pero no la encontraba
—No sé que pretende, pero usted prácticamente me regalo a su hija, no le importo si ella se casaba con un drogadicto, alcohólico o golpeador, no se tomo la molestia de averiguar cómo era yo,  y no soy nada de lo anterior, le diré que no jamás aria eso. Se dio cuenta muy tarde de las cosas y no voy a separarme de ella, ahora por favor retírese—Tom me abrazo cuando empecé a llorar—No te preocupes, nada pasara, yo voy a estar aquí
—Gracias Tom

Los días que pasaron fueron un poco pesado, mi padre no se quedo con esa espinita y según lo que me conto mi hermano había estado hablando con el abogado de la familia, y a Tom le había llegado un citatorio de un juzgado. Últimamente estaba un poco tristes porque yo no quería separarme de él, y sabia que él no dejaría que eso pasara era lo que me alegraba.
— ¿Qué ha dicho el?—Tom estaba sentado enfrente de mi
—Ya sabes, que no soy bueno marido y que te trato mal
—Pero eso no es verdad, tú me tratas muy bien
—El juez hablara contigo en estos días, pero es probable que…
— ¿Qué? Tom no me digas que
—Cuando nos casamos tu padre me cedió todos los derechos para que yo fuera tu tutor, aparte de tu esposo…pero por una u otra razón la juez, porque es una mujer no lo ve bien, y si ella quiere me lo puede quitar
—No…
—Por eso, en todo lo que le digas tienes que ser firme
—Por eso no te preocupes Tom—Me acerque a él y me senté en su regazo—Nadie me va a separar de tu lado

Y esa noche, como siempre me demostró que me amaba, en la forma en la que me beso y me acaricio, en la forma en la que me hizo suya, porque lo era solo de él. Y claro que no dejaría que me separaran de él.