jueves, 10 de mayo de 2012

capitulo 14- cuando no es como deberia ser


 Cinco meces después…
Cinco meces, y aun no despertaba. Cinco meces desde que ese accidente me lo quito, no del todo pero pronto lo aria, aun no sabía cómo sobrevivir a todo eso, en ese tiempo estuve pensando en mi bebé y en que él estaría de vuelta.

Era otro día, tenía que levantarme hoy tenía que ir a ver a Tom y además hoy tenía programada una ecografía, ya tenía cinco meces de embarazo y aunque desde hacía dos mece el doctor me había dicho que ya podía saber el sexo de mi bebé yo no quise, hasta que Simone con ese poder de persuasión que tiene me convenció para que al fin hoy me enterara que sería mi bebé, Tom me dijo que quería una niña…a mi me bastaba con tenerlo fuera lo que fuera lo iba a querer mucho.
—Hola Arumi—El doctor entro al consultorio y me examino—Te veo un poco mejor, ¿Ya estas comiendo bien?
—Sí. Las vitaminas que me dio han funcionado
— ¿Cómo te has sentido?
—Pues ya empiezo a sentir el peso del bebé pero puedo con ello
— ¿Estas lista para saber qué será?—asentí y él me dio algunas explicaciones que seguí al pie de la letra, uno de los principales motivos por el cual no había querido saber el sexo del bebé era porque Tom no estaba ahí para verlo. Me recosté en la cama que había en la habitación…
—Sentirás un poco de frio, pero es que el gel así es—El doctor me puso un gel que como bien había dicho estaba frio y seguidamente paso por mi vientre un aparto parecido a un micrófono, minutos después la imagen de mi hijo apareció en la pantalla. ¡Dios! Era tan pequeño y hermoso
—Arumi…Tendrás un niño ¿Ya habías pensado en algún nombre?—Mire una vez más la pantalla y la felicidad y tristeza me invadieron una vez más
—Zaid…Thomas Zaid
—Bueno también te quiero decir que como ya pronto entraras al sexto mes, tengas mucho cuidado, no hagas muchos esfuerzos y si te sientes mal acude de inmediato al hospital
—Si no se preocupe…me cuidare mucho
—Y ya no estés triste, si tu lo estas Zaid igual lo estará
—Eso no se lo puedo asegurar
—Ya verás que Tom estará cuando el bebé nazca

Y eso era lo que más deseaba, que el despertara y que estuviera conmigo para ver cuando Zaid naciera.
Mis amigos y los de Tom me ayudaron a pintar de un azul cielo la habitación que ocuparía Zaid, incluso empezó a comprarle cosas, amaba ver las cosas que serian de él, todo era muy pequeño y me emocionaba cada día mas, en todo ese tiempo el único que pudo sacarme una sonrisa de felicidad y sincera fue mi hijo, cuando él se movía, sentía muy bonito pero luego recordaba que Tom no estaba ahí, para que igual se emocionara con eso. Solo quedaba esperar.

—Tom…mi mor tendremos un niño—Acaricie su rostro y lo mire—Quiero que tú este cuando el nazca—Sabia que él estaba inconsciente, pero igual sabia que él me escuchaba, algo en m interior me lo decía—Pienso que será igual de coqueto y travieso como tú—Me quede callada y busque una de sus manos— ¿Hasta cuándo? ¿Cuánto más tendré que sufrir? Te amo…Ya no me hagas esto—Una enferme entro
—Creo que la hora de visita ya termino
—Solo cinco minutos más
—Sí, cinco minutos—Me dijo y se fue
—Tom…yo siempre estaré aquí, contigo—Me incline para darle un beso—No mueras—Salí de la habitación y me dirigí a mi casa, tenía que dormir porque estaba muy cansada, desde hacía cinco meces que no dormía bien. Pero creo que esta vez fue más fácil conciliar el sueño. Aun no sabía porque él no se había despertado, pero sabía que lo aria. ¿Pero cuánto tiempo más tendría que esperar? ¿Cuánto más tenía que sufrir?
Esa noche soñé con Tom…como casi todas las noches desde que él se fue. Cada día sentía mal dolor, mas tristeza y no me podía controlar, sentía que no podía vivir mas así, sin él. Pero recordaba que tenía que vivir por mi bebé y aunque me doliera tenía que estar bien, por el, por Tom y por mí.

—Arumi…ha pasado ya cinco meces—Bill se sentó a mi lado—No sabes cómo me duele que Tom no haya despertado aun, pero la noche pasada estuve pensando él. Y creo que si él no despertó, ya no lo hará, yo pienso que sería mejor dejar que…—Me miro y yo a él—A mi me duele mucho porque es mi hermano, pero creo que sería bueno empezar a vivir sin él, sería bueno dejar…
—No…no…Tom no está muerto…no vuelvas a mencionarlo…porque…
—Arumi tranquilízate, solo era una sugerencia
—Pero es que ¿Cómo dices eso?
—No llores…me da miedo que te ocurra algo, solo olvídalo fue una estupidez
—Si fue una estupidez

No podía creerlo, yo era la única que tenía la esperanza de que Tom regresara. Y sabia que lo aria porque él lo prometió, prometió que estaría conmigo que después de eso viajarías a las Islas Malvinas y que haríamos el amor…y sabia que él lo cumpliría…no quería que el muriera, no quería que él se fuera…el tenía que volver, y así pasaran un millón de años yo lo esperaría.

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