sábado, 30 de junio de 2012

Capítulo Dieciséis—Adela/Daniel: casi un chico.


Capítulo Dieciséis: Papá te presento a Adela, Mamá ella es Adela.


Después de que cortamos la llamada mi tía regreso a mi habitación para que bajar a cenar, pero a mí se me quito toda el hambre que tenia. Y al final solo tome un vaso de leche.
Solo me quede pensando y consultando con la almohada el problema que tenia ahora, pero no me ayudo mucho, solo me desvele mucho eso fue lo que paso y al día siguiente estaba que me llevaba la fregada en el salón ya que tenia sueño y no prestaba mucha atención.

—Adela ¿Puedes ayudarme?—Mire a ver a Tom y el sonrió—Por favor. —Me levante de mi lugar observe a Bill.
—Ya se. —Se levanto de mala gana y se sentó a lado de Andy.
—Pensé que ya habías hecho la tarea de la casa.
—La hice pero no toda, odio matemáticas y no le entendí para nada.
—De acuerdo veamos en que te ayudo—Solo le explique toda la tarea a Tom y después el hizo lo demás solo, me sorprendía que no fuera tan bobo como parecía. Y al final la tarea le quedo bien.
 La clase transcurría de manera normal.
— ¿Estás seguro que tu lo hiciste?
—Si profe, ¿Quién mas si no yo? Bueno debo de aceptar que Adela me volvió a explicar todo.
— ¿Adela?—El profesor me miro—Pues está muy bien, te felicito Tom. Pasa a sentarte. —El maestro me miro y después a Andy. —Bill cámbiate al lugar de Adela y tu Adela al de Bill, ahora serás compañera de Tom.
— ¿Qué?—Andy se levanto muy molesto de su silla. —No, usted no puedo hacer eso, Adela es mía—Todos lo miraron de forma extraña incluso el maestro. —Digo que es mi compañera de trabajo.
—Lo seguirá siendo pero también de Tom, me refiero a que quiero que le de accesorias a Tom.
—Pero porque se tiene que sentar con él.
—Andy tu eres uno de mis mejores alumnos no creo que no puedas trabajar con Bill que es uno de los mejores así como tú, Tom bueno lo siento Tom pero es la verdad eres un desastre en la mayoría de las clases, así que igual hablare con los demás maestros.
—Pero…
—Andy sentarte y deja de gritar no estoy sordo.

Me cambie al lugar de Tom y Bill con Andy. Claro Tom entendía mejor cuando yo le explicabas las cosas Bill se desesperaba muy fácil así que optaba por mejor dejarlo así.
— ¿Lista para mañana?—Tom me dio un beso en la mejilla—Nuestra cita, ¿lo recuerdas?
—sí. ¿A dónde vamos a ir?
—Le pedí a Tere que preparara algo especial para ti, quería llevarte a otro lado pero no quiero salir de mi casa por primera vez.
—De acuerdo.
—Parare por ti temprano.
—Te estaré esperando—Se despidió y se fue con sus amigos, Bill se unió a mí.
—Valla que a Andy le gustas mucho. Todos se dieron cuenta y como siempre el tarado de Tom ni lo noto.
—Deja a Tom empezó Bill, ya sabes cómo es el.
— ¿Muy estúpido?
—No le digas así.
—De acuerdo, hay que ir a casa.

Tom iba a pasar por mi temprano eso fue lo que dijo pero debo de decir que termine todo, como mis tareas, ayude a mi tía y todavía me quedo un poco de tiempo para dormir un ratito. Bill jugaba con galletas en el jardín, los observe y decidí que era hora de empezar a arreglarme para ir con Tom.
No era muy aficionada a la moda, así que solo opte por vestirme normal como lo hacía casi a diario pero esta vez me esforcé por mejor mi peinado y mi maquillaje no fue al natural como siempre pero si fue ligero. Normal.
—Adela, Tom esta esperándote—Mi tía entre abrió la puerta.
—Ya voy.
Tom estaba esperándome en la sala, a mi tía no le molestaba para nada esa situación sabía que yo quería mucho a Tom.
Me despedí de ella y ambos salimos de la casa. Bill seguía en el jardín no entendía porque era así le decía cosas a mi novio, aunque no me importaba lo único en lo que pensaba era en cómo se lo diría al tío Gordon.
Al llegar a la casa de Tom nos recibió una hermosa sorpresa, una perrita de la misma raza de galletas (Pastor alemán) estaba en la puerta esperando a que llegara Tom, la primera vez que fui no la vi. Tenía en sus orejitas unos lasitos de color rosa. Y a penas Tom cruzo la puerta se paro de Dos patas y comenzó a ladrar de felicidad como cuando galletas me veía.
—Wow, ¿Quién es ella? Es preciosa—Me encantaban los perros en especial los de esa raza. Me miro y dejo a un lado a Tom le hizo a Tom señas con la cabeza y Tom asiento se comunicaban con galletas y yo. Me agache para quedar a la altura de la perrita.
—Caramelo saluda a Adela, mi otra chica.—Ella me dio su pata delantera y después se paro de dos patas y coloco cada una de mis hombros que preciosa era.
— ¿Cómo que tu otra chica?
—si Caramelo es mi chica.
—Entonces tendré que decirte que galletas es mi otro chico. ¿por cierto quien le pone caramelo a una preciosura como esta?
— ¿Quién le pone galletas a un perro como el que tienes?
—Buen punto.
— ¿Por qué la primera vez que vine no la vi.
—Pues porque estaba con Paul en el veterinario.
—Ah, entonces eso lo explica todo.

Estaba igual de grande que galletas, eran idéntico excepto porque los rasgos de su cara eran más fino y delicado. La acaricie a ella le gustaba, Tom me conto que casi no le gustaban que el llevara a chicas pero que yo le había agradado. Y a mí me agrado ella.

—Tom ¿Por qué no me avisas que ya llegaron?—Tere se acerco y le dio un beso a Tom en su cabeza, el sonrió un poco apenado. —Su cena esta casi lista. Hola Adela.
—hola Tere
—No sé que le hiciste a Tom pero lo tienes muy ilusionado— Tom la miro y ella igual—Mejor siéntense mientras acaba su cena.

Nos sentamos en el sofá de su sala y caramelo nos siguió y se sentó en medio de ambos. Por lo que predije sus padres no estarían. Pero me equivoque.
—Eso a mí no me interesa. —Un hombre bajaba por las escaleras, a su lado una mujer y parecían discutir. El hombre se veía mucho más grande que la mujer. —Tú debes de estar aquí en tu casa, atendiendo a tu hijo.
—Papá—Ambos se quedaron callado cuando Tom llamo su atención. —no sabía que estaban aquí.
—Nosotros tampoco, por eso es que estoy discutiendo con tu padre. — ¿Su madre? Dios pensé que era su hermana, la madre de Tom era mucho más joven que el papá podría haber pasado por su hermana.
—si eso no importa. —Me tomo de la mano y se levanto obligándome a hacer lo mismo.
— ¿Quién es tu amiga Tom?—Su madre me examino de pies a cabeza y me sonrió
—Se llama Adela y no es mi amiga, es mi novia.
— ¿Sabías que tu hijo tenía novia?—Su padre le dedico una mirada acusadora a la señora y luego nos miraron—No ¿y porque? Porque no estás aquí para…
—Se quieren callar. Adela ellos son mis padres, Jörg y Vanesa Kaulitz.
—Es un placer. —no tenía idea pero sabía que no era un buen momento, aunque mis padres nunca discutieron por ese tipo de situaciones sabía que no era un buen  momento Tom estaba un poco incomodo.
—Pues igualmente Adela ¿Por cierto tu cabello es rojo natural? Si no es así dime en que estética te lo dejaron tan hermoso.
—Mamá—Tom la regaño.
—Lo siento es que es verdaderamente hermoso.
—Tom tu cena esta lista. —Tere observo a los señores—No sabía que están aquí, les prepare algo igual. ¿Cenaran con los niños?
—sí creo que Vanesa quiera hablar con su hijo y la novia, a mi prepárame un té para mis nervios. Pasemos a la sala—el padre de Tom nos invito a pasar a sentarnos. Tom y yo ocupamos nuestros lugares enfrente de ellos, no quería imaginar cuando mis tíos hablaran con Tom.



viernes, 29 de junio de 2012

Caítulo Quince—Adela/Daniel casi un chico


Capítulo quince: Hechos del mismo molde.
— ¿Estas segura de que no quieres ir?—Tom paso su mano alrededor de mi cintura, entramos al salón y nos sentamos, él se sentaba detrás de mí y yo solo gire mi silla para platicar con él. —Pero ¿Por qué el cambio de actitud? ¿Qué no era eso lo que te gusta?
—Si pero el domingo iré a visitar a mis padres, le pediré a mi tío que me lleve. —Bill igual se sentó a lado de Tom, y este le dio una palmada en la espalda.
—Primo eh decidido dejar de molestarte.
—Espero que eso igual incluya dejarme de copiar en exámenes tan fáciles como matemáticas. Y no me digas primo.
— ¿Por qué? Si Adela es mi novia, eso quiere decir que eres mi primo. —Bill me miro con mirada acusadora. Yo simplemente le sonreí como diciéndole: después de explico. —Pero no te preocupes, pensé que nunca me caerías tan bien, pero con Adela como prima, creo que le caerías bien a toda la escuela. —Bill observo a Tom de una manera tan irónica y luego a mí y siguió comiendo su barrita de granola.
— Es ridículo, ¿sabes que papá te matara?—Dijo para que ambos escucháramos.
—No te preocupes por eso, al tío me lo gano.
—Solo quiero ver que lo intentes.
—Lo hare Primo.
—Deja de decirme así.
— ¿Prefieres cuñado? Con eso de que ustedes son como hermanos.
—No de ninguna forma solo Bill.
—Está bien primo.
Solamente sonreí y Tom igual lo hizo, me quede observándolo por varios minutos Tom me gustaba mucho y no solo era la atracción, ahora sabía que igual lo quería, no lo siento me corrijo lo amaba.
Después de la hora del descanso ni un maestro se paró por ahí, el prefecto dijo que tenían junta y nos retiraron  temprano. Pero me quede más tiempo con Tom, fuimos al parque que estaba cerca de mi casa, obviamente sus amigos fueron con nosotros y aunque no los veía sabía que nos observaban sentía los ojos de Andy a nuestras espaldas.
Y lo sentí aún más cuando Tom me volvió a besar tal vez y estaba ardiendo de lo enojado que estaba, pero él se lo busco él dijo que tenía que ser la novia de Tom y estaba segura de que un  poco más adelante buscaría la forma para no terminar con Tom y que Andy dejara de molestarme con eso de decirle a Tom que era Daniel.

—Disimula—Le dijo Georg a Andy cuando nos acercamos y él nos observó.
—Hola.
— ¿Ya nos podemos ir?—Pregunto Andy. Solté la mano de Tom.
—Si ya nos podemos ir.
—Solo espérenme aquí. —Camino conmigo hasta mi casa—Entonces nos vemos mañana. —Se dio vuela para irse.
—Tom—Lo hable y el miro a verme, me acerque a el —sentí unas ganas enormes de volver a besarlo, le di un beso en la mejilla y después el sonrió y acerco sus labios a los míos.

Sus labios encajaban a la perfección con los míos, otra vez empezó a mover sus labios con los míos entonces me invadió una sensación de felicidad, cuando sus labios se frotaban con los míos cuando los absorbía y aquello hizo que sintiera que estábamos solos, a pesar de que estábamos en la calle a plena luz del días. No podía creer que el encajara perfectamente conmigo, cuando me tomo otra vez por la cintura y continuo besándome, como si nuestros labios y cuerpos hubieran sido diseñado y formado del mismo molde.
*

—Adela, Dime de una vez por todas que es lo que pasa. No te entiendo, primero me dices que no quieres nada con Tom porque le dijo a Daniel que solo se quería acostar contigo. Y ahora lo besas enfrente de nuestra casa con medio vecindario viéndolos. Hasta mamá se dio cuenta.
—Si no dijo nada es porque está de acuerdo.
—Si ¿dime que le vas a decir a papá? Tú ya sabes lo que piensa de Tom.
—Aún no sé, pero ahora es lo que menos me importa, solo quiero que llegue mañana para volver a besarlo.
—Adela—Bill se sentía un poco molesto.
—Es parte del trato que hice con Andy, eso de salir con Tom.
—Pero a ti bien que te gusta.
—Si me fascina, porque lo quiero y por qué él me quiere a mí.
—Está bien ya no diré nada.

Bill salió de mi habitación yo me quede ahí en mi cama, acariciando el regalo de Tom. Lo amaba, lo quería, lo necesitaba. Lo peor del caso es que me estaba ilusionando demasiado y ahora todo aquello salía a la luz del día, no quería que me tacharan de débil y esas cosas así que buscaría la forma de guardármelo.
Galletas se acostó a mi lado y solo me observaba ¿me veía tan ridícula? No lo sé pero ahora mismo eso no me importaba, quería que Tom estuviera a mi lado y me dijera que era hermosa.
—Adela es hora de cenar—no baje para nada de mi habitación, primero porque atendí una llamada de Andy. —Ya voy—Le dije a mi tía y cerró la puerta.
—no estoy de humor para escucharte Andy, estoy demasiado feliz que me importa un cacahuete lo que opines.
—Espero que no siempre hagas lo que hiciste hoy, todos en el salón se dieron cuenta que tú y Tom tenían algo.
—Pues tenemos algo, no sé si recuerdas tu estúpido plan de venganza—Que no se cumplirá. Pensé y sonreí—Así que mejor deja de ser tan bipolar. —Colgué y mi celular volvió a sonar esta vez no era Andy era Tom.
—hola Tom.
—hola Adela.
—Supongo que no tienes idea de que tarea dejaron.
—No por primera vez sí, incluso ya la hice.
— ¿A quién le copiaste?
—Yo la hice todo.
—No te creo Tom.
—Es la verdad.
—Mañana te hare preguntas para ver si es verdad.
—Te las voy a contestar todas.
— ¿Entonces para que llamas?
—Quería, bueno quería oírte.
— ¿Qué es lo que querías oír?
—Que me quieres.
—Te quiero Tom
 —yo igual Adela, te quiero mucho. Eres hermosa y sabes algo lo quiero aclarar de una vez, si no deje que entraras a el club de sakete fue porque desde que cruzaste la puerta del salón, desde que te sentaste a mi lado, desde vi tus ojos grises por primera vez, desde que sentí tu aroma. Supe que tú eras una muñequita y las muñequitas lindas no están para ese tipo de deportes, aunque me equivoque no eres del todo una muñequita, eres una muñequita a la que le vale lo que los demás piensen de ella.
—Tom ¿De verdad?
—Si
Y ahora me sentía mal, en el fondo Tom tenía un buen corazón. Me veía como una muñequita, yo era su muñequita y por qué eso me había dejado atrás en su club, y yo me había creado una doble personalidad había inventado a Daniel. Ahora me sentía mal.

miércoles, 27 de junio de 2012

Capítulo Catorce—Adela/Daniel:Casi un chico.



Capítulo catorce: Amo a Tom

— ¿Y qué va a pasar con Daniel?

—seguirás siendo Daniel.

— ¿Me contaras que fue lo que ocurrió en tercer año?

—Algún día, ahora háblale a ese imbécil.


Deje de hacerle preguntas y marque el número de Tom, el no tardo en con. Andy me miraba sentado en la cama, galletas estaba nervioso con la presencia de él.

—Adela—La voz de Tom parecía de emoción como cuando a un niño pequeño le compran un dulce. —Que hermosa sorpresa, ¿no estabas enferma?

—Solo un poco, pero ya estoy un poco mejor.

—Eso me alegra ¿sabes que te extrañe hoy?

— ¿Enserio?

—Si—ambos permanecimos callados. Andy comenzaba a desesperarse y galletas a un mas, — ¿Te gustaría salir conmigo el sábado?, es que como el domingo ya tienes una cita con Kevin.

—No ya no voy a salir con él.

— ¿Por qué?

—El sábado te lo contare.

—Entonces el sábado ¿mañana vas a la escuela?

—Si no podría faltar un días más. Nos vemos ahí Tom.


Colgué y una sonrisa y un suspiro se me escaparon de la boca, Andy me observaba molesto, nervioso de muchas formas. Galletas camino a  mi lado y lo acaricie me olvide por completo que ahí estaba Andy.

—Ahora no sé cómo le vallas a hacer, pero te quiero ver en el parque eh Danielito.

—No me digas así.

—Eres Daniel ¿no? Claro que lo eres y yo te descubrí.

—Tarado, no puedo salir de mi casa se supone que estoy enferma.

—Ese es tu problema.

— ¿Por la ventana?

—Si te ayudare cuando me vaya.


Pase como media hora resolviendo unas tareas con él, después se fue y me deje sola en mi habitación le avise a Bill lo de salir por la ventana. El igual iba a ir al parque para estar más cerca y como siempre vigilar que nada me ocurriera que nada me pasara. Era algo así como mi hermano.

Después de cambiarme me acosté en la cama y mi tía paso a verme le dije que tenía mucho sueño y que quería dormir así que cuando salió asegure la puerta de mi habitación , Andy ya estaba esperándome ahí abajo, le avente la patineta y después empecé a bajar como ya sabia hacerlo.

—Tom ya está en el parque. Acomoda tu cabello bien.

—No puedo sola necesito de Ariana.

—Pues vamos a buscarla. —si definitivamente él me tenía en su poder.

Mis amigos estaban sentado en una mese que había afuera de la cafetería, los tres estaba confundidos cuando me vieron llegar con Andy, vestida como Daniel pero con el cabello de Adela.

— ¿Qué hace el aquí?—Pregunto Ariana.

—Es una larga historia que no les contare hasta que tengas más tiempo, espero que lo entiendan pero Andy ya lo sabe todo no tiene caso fingir—Gustav actuó como Bill había actuado igual de paranoico, pero supe como tranquilizarlo, camine con Ariana me acomodo mi cabello y observo a Andy.

—Eres un imbécil Andy. ¿Y sabes que es lo peor?—Los tres chicos la miraban—Que solo porque descubriste eso la tienes en tu poder, así como con casi todas las chicas, solamente eres la sombra de Tom, que pena me das.

—Y tú eres la sombra de Adela, ¿Sabes por qué?

—Ey, no te voy a permitir que aparte de tener presionada a mi prima te metas igual con Ariana ella tiene razón mejor ya vete. Adela te espero aquí.

—Sí.


Andy y yo llegamos hasta donde estaba Georg y Tom en las patinetas como siempre nos recibieron con ese tonto saludo.

—Pensé que no iban a venir.

—Si con eso del ñoñazo que eres Andy pues ya dudaba que iban a venir.

—No eres nada gracioso Georg.

—Dejen de pelear y mejor mas acción.


**


Cuando regrese en la tarde tuve suerte que mi tía no me descubrió aunque mi tío el casi me atrapa pero me salve. Solo entro a verme me dio beso y me dijo que me quería, después de que me llevaron la cena a mi habitación platique con Bill y después me arregle para dormir. Solo esperaba con ansias ir a la escuela quería ver a Tom como Adela.

— ¿Ya te sientes mejor?

—Si tía, ¿me podrías ayudar con mi cabello?

—Claro, cuando te lo cepillo siento como si se lo estuviera haciendo a una muñequita. —estaba sentada enfrente del tocador de mi habitación. Mi tía me peinaba y acariciaba mi cabello—Adela tu eres una niña hermosa no creo que no tengas pretendientes.

—Andy, Kevin, Tom. Te puedo hacer una lista y nunca acabo.

— ¿Te gusta alguno?

—Humm—Era mi tía después de mi madre era a la segunda mujer a la que le tenía confianza y tal vez ella me podría decir que era eso que sentía por Tom.

—Creo que el equivocado.

— ¿Por qué el equivocado?

—Es que a mi tío no les gusta para nada Tom Kaulitz

—Tom Kaulitz—Repitió mi tía—Es un niño atractivo, ¿eso es lo que te gusta de él? ¿Él te atrae?

—Al principio pensaba que sí, pero me di cuenta que no, es que cuando lo veo siempre me dice cosas bonitas, me dice que soy hermosa que soy una muñeca y él me ha dicho muchas veces que me quiere y le gustó mucho.

—Adela—Mi Tía se acercó más a mí—Por cómo me dices las cosas, parece que estas enamorada de ese chico.

— ¿Y es malo?

—Claro que no es malo, es un sentimiento muy bonito. Creo que deberías de salir con él.

—Pero no habrá problemas.

—Por el ogro ni te preocupes yo lo controlo.

—Bueno está bien.

—Pero creo que se te hace un poco tarde, ¿te parece si bajamos?

—Si—Tome mis cosas y ambos bajamos. Después galletas de despidió de mí.


Mi tía tenía razón era algo extremadamente bonito lo que sentía por Tom, lo amaba si lo amaba. Cuando llegue a él salón y no vi a Tom me sentí rara, quería verlo ese era el motivo por el cual me había esperado tanto en mi arreglo personal.

—Hola Danielito—Andy, como siempre no se cansa de molestar a una.

—Ya te dije que no me digas así.

—Bueno Adela. ¿Ye te dijeron lo adorable que te ves hoy?

—Por supuesto que no se ve adorable, se ve hermosa. —Tom entro como todo un galán al salón Andy lo miro molesto, como siempre él le arruinaba todo. Lo saludo de mala manera y después de acerco a mí, tomo mis manos y nos miramos por un par de segundos, sentía algo raro como si sintiera lo mismo que el sentía.

— ¿Me veo hermosa?

—Lo eres

Bill entro al salón y aquella escena le incomodo como a Ariana y a Gustav pero a mí no me importo mi tía dijo que debería de salir con él y eso iba a hacer, iba a salir con el niño que tanto quería.

—También quiero que hoy desayunes conmigo. —Asentí y el me dio un besito en mis labios, después nos sentamos cada uno en su lugar. Y debo de admitir que estuve esperando ese momento todo el tiempo, el momento en el cual el reloj marcara la hora para estar con Tom.


Cuando el momento llego Andy y Georg se sentaron en otra mesa aunque Andy no despego la mirada de ambos, asesinaba a Tom con la mirada.


—Antes de entrar al salón vamos a dar un paseo en el jardín, te quiero dar algo.

—Claro—cuando salimos de la cafetería todos nos observaban de forma extraña de repente la chica que había golpeado a el brabucón salía con él. Era raro pero no me importaba, tampoco me intereso cuando él me tomo de la mano y salió de ahí conmigo.

—Adela es extraño en muchas formas lo que pasara.

—No te entiendo.

—Cierra tus ojos.

— ¿Por qué?

—Solo hazlo—Obedecí y sentí su presencia detrás de mí, su respiración, también cuando una de sus manos levantaba mi cabello y después el frio de algo sobre mi pecho. —Abre tus ojos—Lo hice casi al instante. Toque mi pecho y descubrí una cadenita

— ¿Qué es esto?

—Bueno mi abuela me lo regalo cuando tenía doce años, me dijo que mi abuelo se lo había regalado a ella, y que yo se lo regalara a la niña que más me gustara y de la que estuviera enamorado.—Entonces me quede inmóvil él dijo que estaba enamorado de mí.—¿Te gusta?

—Es precioso—Sonreí y el igual.

—Me gusta verte sonreír.


Se acercó a mí y por instinto cerré mis ojos, después sentí sus labios sobre los míos y como paso con mis ojos mis labios se movieron con los de el en un beso que se prolongó por un par de minutos.